Tras haber asistido a la edición anterior de la “Fiesta anual del primer aceite” celebrada en Andújar, no dudé en acercarme el pasado sábado 18 de noviembre a la siempre interesante localidad de Linares, la cual conozco bien gracias a amigos íntimos que han vivido ahí, partidos de fútbol siguiendo a mi equipo, y alguna despedida de soltero…movidita.

Primero os cuento la cata de las D.O., y luego mi paseíto por la Feria de los primeros aceites donde os incluyo el anecdotario en “Desde el nido del mochuelo”.

 

Catas de las D.O. de Jaén

Llegada a Linares sobre las 11 de la mañana, y directo al Centro Cultural El Pósito para inscribirme en las catas que ofrecían las tres denominaciones de origen de Jaén: Sierra Mágina, Sierra de Segura y Sierra de Cazorla. Estaba todo completo, pero algunos huecos en el comienzo me posibilitaron la asistencia (menos mal). Antes de entrar, tiempo para echar un vistazo en la Plaza Santa María, donde estaba instalada la Feria de los primeros aceites con degustaciones de los AOVEs de primera cosecha. Gran ambiente que coincidió con el pregón del acto.

 

Pese a tener la tentación de empezar a pasar por los estands de los diferentes productores, me contuve para no  “castigar” los sentidos antes de las catas, sobre todo pensando en el “duro” día de cata masiva que tenía por delante.

 

Cata de la D.O. Sierra Mágina

Tras una breve explicación de la denominación, así como de cuestiones generales sobre la cata y el mundo del aceite en general, se probaron:

 “ORO DE CANAVA”: picual de cosecha temprana de este año, y después un aceite de la pasada campaña para comparar cómo había evolucionado. Comentar que el “Oro de Canava” presentaba un frutado espectacular, de los mejores frutados del día, y un picor algo superior al amargor. Totalmente recomendable. Por cierto, ha sido una de las cinco botellas que me compré.

Picual y Manzanillo de Jaén (típico de Campillo de Arenas), son las dos únicas variedades de la D.O.

Cata de la D.O. de Sierra de Segura

Como datos interesantes aportados por su representante comentar:

Esta D.O., con 16.000 has., es el mayor olivar dentro de un espacio protegido en toda España.

Es la D.O. más antigua de Andalucía (desde 1.979).

Sus olivos son poco frondosos, con poca hoja. Esto es debido al terreno de montaña y a la altitud en que se encuentran (unos 900m.).

Poseen dos etiquetas en sus productos: una genérica amarilla, y otra verde que certifica la recolección temprana.

En cuanto al logotipo de la D.O., se eligió una ardilla al ser el nexo de unión entre el olivar y los pinares que circundan los cultivos, pudiendo verse habitualmente a este animal atravesar los olivos en su búsqueda de nuevas fuentes de piñones.

Se cataron:

“SAQURA”: con un frutado medio, y amargor y picante ligero; este aceite me resultó demasiado suave para ser de cosecha temprana. Excelente para paladares que prefieren aceites con no mucho carácter, o que se empiezan a familiarizar con el aceite. En mi caso se me quedó un poco cortito la verdad.

“TIERRAS DE TAVARA”: Este aceite me encantó, pese a que no tiene el frutado tan espectacular como el Oro de Canava, luego es más completo en cuanto a su amargor y picor. Lo considero un aceite armónico y equilibrado. Ampliamente recomendable. No lo compré luego por la tarde en la feria (no puedo comprar todo lo que me gustó, evidentemente), pero lo dejo apuntado para la próxima, jeje.

Cata D.O. Sierra de Cazorla

Ya con el salón lleno hasta la bandera llegó la última de las catas, pero no por ello menos interesante, sobre todo por las muestras de defectos que se nos mostraron, explicándose concienzudamente el origen de cada uno de ellos (avinado, humedad, atrojado…).

Se cataron dos aceites: uno de la variedad Picual y otro de la variedad Royal, típica de esta sierra. De ambos no se facilitaron datos del productor. Ambos no me resultaron muy interesantes. El picual tenía poco frutado para ser de cosecha temprana y estaba desequilibrado, con un picante alto y un escaso amargor. El Royal, que se suele embotellar sin filtrar debido a que es un aceite muy suave, tampoco me llamó la atención.

Agradecer al representante de la D.O. el que se pudiese catar uno de los aceites en copa oficial de cata.

Feria de los primeros aceites

Al salir de la cata, hora de aprovechar lo mejor de Linares…, sus tapas. Para catar aceite, sabemos que lo mejor es en ayunas o cositas no muy pesadas, pero estar aquí y no tapear es pecado; por lo tanto visita obligada a la Taberna Lagartijo, Casa Alberto y a la Carbonería, para coger fuerzas ante más de dos horas que tenía para probar aceites.

La ruta la empecé sobre las 16.30, con poca gente aún y alguna que otra productora apurando el último buchito de café, así que perfecto para poder hablar tranquilamente con el personal.

Como es lógico de los muchos aceites que probé, hubieron cosas que me gustaron más y otras que me gustaron menos, aunque es de alabar la enorme calidad media de las 70 empresas representadas, y su enorme esfuerzo por ir mejorando día a día.

Esta fue la elección que hice. Cinco botellas de aceites de cosecha temprana que iré catando a lo largo de los próximos meses y que compartiré con todos y todas en la sección “El Imperio Contra-Cata”.

Aquí tenéis la foto.

Desde el nido del mochuelo (anecdotario, críticas, propuesta de mejora…).

Saludos a María de Capricho del Fraile, por su amabilidad y por su buen hacer…recompensados con algún que otro reconocimiento. El año pasado en Andújar conocí su trabajo y ya me gustó su aceite, el cual este año ha sido seleccionado en el premio “Jaén selección”.

Mejor organizada que el año pasado las Catas de la D.O. El año anterior, en Andújar, se hicieron en un balcón que daba directamente a la zona de las actuaciones, con lo que escuchar las explicaciones era imposible. Este año en el Pósito, de categoría.

Eché de menos más aceites ecológicos. Si no me equivoco solo Padilla Oliva Bio y Ñ Organic (perdón si se me pasa alguno) estaban en la muestra. Por cierto probé el primero, pero el segundo no estuvo por la tarde, así que me quedé con las ganas…

Tras conocerla en la edición de Andújar, volví a saludar a Lola, de Nobleza del Sur. Tras un rato de charla, pude conocer a parte de su profesional equipo: Cati, Eugenio y David, con los cuales fue un placer improvisar una pequeña tertulia sobre el mundo del aceite. Por cierto, ¡¡me haré cueste lo que cueste con la botella de Arbequina!!

Al llegar a la feria intenté obtener un folleto del evento, pero no había en todo el recinto. Te tenías que ir al Pósito para obtenerlos. La organización debería tener un estand de información donde repartirlos.

Siguiendo con el folleto, no estaría nada mal que en próximas ediciones incorporaran mapa o plano de situación numerado con la localización de cada una de las almazaras del recinto, para así facilitarnos la visita.

Y ya por último, felicitar a todos y todas los que han hecho posible que se celebre dicho evento, que ya va por el cuarto año y en franca mejoría. Provincias como Córdoba, de enorme importancia en la producción de aceites de calidad, debería tomar ejemplo y organizar algún evento parecido para la difusión de uno de los pilares de su economía. De momento seguimos esperando…

Nos vemos en la V edición el año que viene. La pregunta es… ¿dónde?

P.D. Esa noche miccioné aceite. Todo un placer, jeje…

Si quieres más “fiestas”… la de Montoro: “Feria del Olivo de Montoro”