FECHA DE CATA

02 / 12 / 2017

MARCA

L´AMO AUBOCASSA (cosecha Nov. 2.016)

EMPRESA / COOP.

Agrícola Aubocasser S.L. MANACOR (Mallorca)

ZONA / D.O.P.

D.O. Olí de Mallorca

VARIEDAD

ARBEQUINA-PICUAL

FECHA DE CONSUMO PREFERENTE

12 / 2018

PRECIO APROX.

17 €

 

¿DE DÓNDE HA SALIDO ESTA BOTELLA?

Mi hermano, viajero infatigable por motivos de trabajo, tiene el gran detalle de acordarse de mi cuando viaja a cualquier zona del planeta donde se vean olivos por la ventanilla del avión, y en un viaje reciente a Mallorca me trajo un par de botellitas de Aceite del bueno; un poco sobre la bocina, ya que como viaja sin facturar, se tuvo que limitar a lo que encontró en las tiendas del aeropuerto de “Son San Joan”, pero afortunadamente valió la pena.

Cuando pensamos en Mallorca, rápidamente nos viene a la mente la Isla turística, desbordada de visitantes, e incluso un sitio un tanto impersonal, y desenraizado por tanto guiri ávido de “fiestuki”. Pero siempre hay oasis en medio del desierto, y cuando descubres, desgraciadamente solo por internet, la finca (de nombre “Aubocassa”), el entorno y la filosofía de sus creadores, la historia cambia, y te das cuenta que aún quedan rinconcitos con pellizco en zonas atestadas de turismo. El nombre de la botella lo dice todo “El Amo de Aubocassa”, en homenaje al amigo “Sebastiá”, trabajador de la finca durante treinta y siete años. Me encanta este detallazo, y los que habéis leído los vericuetos de este blog sabéis que una de las razones por las que lo he lanzado, es precisamente esa, el darle un merecido reconocimiento a la gente del campo, que trabaja de manera infatigable para  que nosotros disfrutemos de lo bueno. ¡Qué cara de “güena gente” tienes Sebastiá, picha!

CRITICA DESDE…”El lado oscuro”

Nada más darme mi hermano la botella, su etiqueta me recordó a aquellos carteles de publicidad de la Guerra Civil Española que veíamos en los libros en la época de instituto; sí, a esos de la Falange o del Frente Popular…oscuro, con pocos colores y con formas simplonas, un poco extraño la verdad, aunque original también. Cuando empecé a leer la letra pequeña, detecté que la información aportada era en principio excelente, con su información nutricional, su fecha de cosecha (nov. de 2.016), su indicación de que el aceite NO está filtrado, su acidez (0.1º), sus ceras, sus peróxidos, su k270…, y la que acabó por seducirme es la información que aparecía en la cápsula de la botella, junto al tapón, en español, en catalán/mallorquín ¿?, y en chino: “8.5 Kgs de aceitunas por litro”. Esta información se agradece, y para nada suele ser habitual; lo normal es que para haber producido el aceite de esta botella se hubieran necesitado 4.5 kgs. ¡Todo de color de rosa!, pero… vamos a buscar ahora la variedad de la aceituna: un vueltecita a la botella, otra, al derecho y al revés…, y nada, ¡NI RASTRO DE LA VARIEDAD! Un fallo brutal. Ya luego en la red averiguo que hay “arbequina” y un poco de “picual”.

Días después, cuando se me pasó el mosqueo por lo de la variedad, jeje, me decido a probarlo a ver qué historia me cuentan desde las Islas Baleares, la primera con un aceite mallorquín, en concreto del pueblo de Rafa Nadal, Manacor.

De primeras noto un frutado bastante maduro en naríz, con toques de plátano algo pasado, como esos que metemos en una bolsa o mochila en una excursión, no nos los comemos, se nos olvida sacarlos y al par de días vemos que ya está la cáscara negra pero el interior aún se puede comer;  pero todo muy sutil, moviendo mucho la naricilla como un roedor de los documentales de “la 2” para alcanzar los aromas, aunque agradables, eso sí. Esto de probar un arbequino un año después de su cosecha, y que encima está sin filtrar…es lo que tiene, que pierde bastante. Me hubiera gustado pillarlo por banda a los dos o tres meses de embotellarlo, pero bueno, es lo que hay. Vamos a ver en boca: entrada muy suave, en exceso creo, casi dulce, pero que va cambiando con un amargor muy ligero y un picante juguetón, que juega al escondite, pero se le acaba pillando, tal vez sea el poquito de picual el que está jugando al escondite. Vuelve a aparecer el plátano y algo de fruto seco, tal vez nuez, que nos confirma que el aceite ya está algo evolucionado. Pese al tiempo, se ve que ha sido un buen aceite, que ya está a punto de pedir la jubilación para descansar de una productiva trayectoria.

Espero algún día cogerlo en plena pubertad, a ver qué me cuenta. Por cierto Rafa Nadal Parera, si has probado este aceite de tu pueblo, podrías dejarme un comentario y me das tu opinión sobre qué te parece: si lo usas para los  “tuppers” de  ensalada entre partido y partido, para tostadas, para la pasta…, ya nos cuentas.

Por cierto Rafa, ¿tú eres como el 99.9% de la gente, que dice que el aceite de su pueblo es el mejor?

Si te apetece otra cata, puedes coger el Ferry hasta Valencia, y de ahí en AVE hasta Córdoba para probar “Los Raigones” de Montilla