FECHA DE CATA

02/04/2018

MARCA

Luz de Alba-Picual Ecológico

EMPRESA / COOP.

Ademón S.L.

ZONA / D.O.P.

    Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

VARIEDAD

Picual

FECHA DE CONSUMO PREFERENTE

07/09/2019

PRECIO APROX.

8€

 

¿DE DÓNDE HA SALIDO ESTA BOTELLA?

Gracias a mi participación este año en el curso de sumiller de AOVE´s que se celebró el pasado mes de febrero en el Basque Culinary Center de San Sebastián, tuve la oportunidad de descubrir gente muy interesante y amante de los buenos aceites. Entre ellos conocí a Arantxa, la cual me regaló una botella de picual ecológico de la empresa donde trabaja, en Argamasilla de Alba, Ciudad Real. Su nombre: “Luz de Alba”.

Esta empresa, no se dedica únicamente a la fabricación de AOVE´s de calidad, sino que su proyecto va mucho más allá. Elabora cosmética natural, y cuenta con una oferta en oleoturismo (Luz de Alba) interesantísima (puedes pinchar en el enlace morado). Sus alojamientos son respetuosos con el entorno, modernos, con un gusto exquisito y lleno de detalles. Incluso su arquitectura está basada en un diseño bioclimático. Ideal para ir en familia o en pareja. Como yo digo, es un aceite que te hace ver las estrellas gracias a que, sus casas, poseen techos formados por ventanales… ¡con “vistas al cielo”!

CRITICA DESDE…”El lado oscuro”

Desgraciadamente la cata de este aceite no se hizo desde una de esas habitaciones llenas de detallitos, ni mirando a través de los cristales del techo buscando la “Osa Mayor”, sino desde la mesa de mi cocina y mirando a través de los cristales de la puerta que da a la terraza lavadero, donde diviso el detergente y el suavizante para la lavadora. Puro glamour…

La botella, pues normalmente bonita para los aceites de esta calidad, pero no para premio de packaging. Vamos a ver el contenido. Nada más verterlo en la copa ya percibo un toquecito perfumado, sin buscarlo, me llega. El frutado, verde, de intensidad media-alta, con aroma a hoja de olivo (que me recuerda a una bebida detox a base de triturar estas hojas, que nos dieron a probar en el curso de Donosti), tomatera y alcachofa. Pues sí, el ADN de un picual. Las expectativas en nariz, debían mantenerse en boca, y vaya si lo hicieron. Más amargo que picante, aunque bastante equilibrado entre los dos.

Así me gusta, que amargue. La persistencia muy alta, que bien, no se va nunca. Y con el picantito agradable en el fondo de la garganta, sin arneses para ir escalando hacia la lengua como hacen otras variedades hermanas.  Y de repente sale el retrogusto, donde se confirma el tridente antes comentado. Si en fútbol es la “BBC“, en este caso es la “OTA” (olivo, tomatera y alcachofa).

A los que estudian la carrera de “Musicología”, una de las asignaturas más complicadas de aprobar es la de “Armonía“, pero este aceite aprueba esta asignatura con nota. Es totalmente armónico, forma un todo, se ensambla como los puzzles de pocas piezas que hacen los niños de tres años. Aquí, encajan. Pero sobre todo lo que me inspira este aceite es carácter. “La Mancha profunda”, en estado puro.

Espero algún día ver a Don Quijote pasar saludándome por el techo acristalado de la casita de “Luz de Alba”, y que brindemos los dos con este gran aceite. Lo dicho, carácter.

 

Si te has quedado con ganas de otra copita prueba: L´Amo de Mallorca