Si no has visto un duro, alegra el careto con “una mihita” de Oleoparanoias.

Aquí tienes unas cuantas oleoparanoias con aroma a polvorón “caducao” de la navidad pasada.

Si te gastas 5, 6, 7, 8, 10, 12…euros, en un Gin Tonic que te bebes en diez minutos, ¿por qué te asustas por pagar 10 euros en una botella de aceite de oliva virgen extra de 0.5 litros de calidad, que no te deja resaca, y que te puede durar semanas?

¿Qué aceite le echarán a los polvorones con aceite de oliva?

Hoy me encuentro a un amigo, y hablando del desayuno me dice: “Aborrecí el aceite por el olor a alpechín que entraba en el coche, cuando de pequeño íbamos a Córdoba a ver a mi familia”. Yo le respondí: “qué excusa más mala, eso me recuerda a mi hermano cuando era pequeño y me decía que no le gustaba la fruta porque había que pelarla”. Moraleja: Excusas ilógicas.

Se ofrece recompensa al que encuentre a alguien que diga que el aceite de su pueblo NO es el mejor.

Oli de Cataluña, Oli de Valencia, Oli de Mallorca, Oli de Castellón, Oli de Alicante…, ¡y yo que me creía que Oli era de Oviedo! Homenaje: “…el delantero valienteeeee, el que nunca se arrugó…”.

Truco de belleza (“v” de verídico): déjate de colonias posturas y prueba a ponerte unas gotitas de un aceite en la muñeca izquierda, y otras gotitas de vino amontillado (ojo, no confundir con el fino de montilla, que es otra cosa).                                                “Eau de Oh-jú”…irresistible”.

Hay que tener mucho valor para mojar sopas en el aceite de oliva que le echan a las latas de conserva de pescado. Algún día os explicaré qué le hacen al pobre aceite de las latas.

Chiste cuartetero malo: ¿cuál es la actriz más olivarera? “Oliva Newton John”.

En Italia están más tristes porque España les ha superado este año en exportaciones de aceite, que por no haberse clasificado para el Mundial de fútbol de Rusia.

La gente se queja de que el café está muy malo cuando van a desayunar a una cafetería, pero nadie se preocupa de fijarse en cómo está el aceite.

Me he comprado una botellita de aceite de “acebuchina” de la Sierra de Cádiz, que es el fruto del acebuche, también conocido por “olivo silvestre”. He pagado 21 euros por medio litro. Es mi caprichito de Reyes.

Y la última de las oleoparanoias,  una recomendación para regalos navideños originales: ni vino, ni colonia, ni un libro (bueno un libro, sí), ni calzoncillos…, os propongo regalar una botella bonita de un buen aceite de oliva virgen para consumirlo en buena compañía. ¡Quedarás como un artista!

Pues nada gente, espero que os hayan gustado. Os propongo que en comentarios me digáis cuál ha sido vuestra oleoparanoia preferida, y cuál la que menos os gustó. Si os quedasteis con ganas de más, visitad las oleoparanoias de noviembre.