Por qué pagar 10 euros por una botella de aceite

Uno de los grandes problemas de cualquier persona puede ser, el tener al lado algo que merezca mucho la pena, y no darse cuenta. Esto que nos ocurre en cualquier ámbito de la vida, lo podemos extrapolar también al aceite de oliva virgen extra. A este alimento, estandarte de la “dieta mediterránea”, no nos lo tomamos en serio, no lo apreciamos. En definitiva, no lo queremos. Si lees este post, cambiarás de idea, vamos a intentar que le des al AOVE (“aceite de oliva virgen extra”) todo el valor que se merece. Al menos conocerás los argumentos para saber por qué pagar 10 euros por una botella de aceite de oliva de calidad, merece la pena.

Voy a intentar que, tras su lectura, tu opinión sobre esta joya de nuestra alimentación no sea la misma. Que pagar, como poco, ese dinero por una botella de medio litro, te parezca hasta barato por todo lo que te va ofrecer. Por ejemplo: sabores y aromas desconocidos para tus sentidos, numerosos beneficios para tu salud y para el medio ambiente, un impulso económico para zonas productoras… Y como no, ser partícipe de una de las culturas más antiguas e importantes de nuestra región mediterránea: la cultura del aceite de oliva. ¿Estás preparado?

 

Por puro “hedonismo”

Se define hedonismo como la “teoría que identifica el bien con el placer, pero especialmente con el placer sensorial e inmediato”. Pues exactamente eso es lo que te proporciona una botella de aceite de oliva “premium” o “gourmet”. Envasada en cristal opaco, con su buen etiquetado y el tipo de variedad de aceituna. La “batería” de sensaciones que percibirás cuando huelas su contenido, y luego lo degustes en boca será espectacular . Nada parecido a lo que te aporta la típica garrafa de plástico de 5 litros multiusos, o la botella de marca blanca de las cadenas de hipermercados. Sí, aromas y sabores: a hierba, a tomate, a alcachofa, a plátano, a manzana, amargor, picor, dulzor, etc. Todo eso metido dentro de una “simple” botella de aceite.

Por qué pagar 10 euros por una botella de aceite

Cata hedonista (fuente propia)

 

Pero ¡ojo!, hay muchos tipos de aceite de oliva diferentes, y también mucha confusión al respecto.  Te recomendamos que leas el artículo: “Guia útil de los tipos de aceites de oliva en el supermercado” ¡Que no te den “gato por liebre”!

 

Por salud

El aceite de oliva virgen extra está considerado como uno de los pilares de la, mundialmente reconocida, “Dieta Mediterránea”. Se da la paradoja de que, mientras que en centro Europa y Estados Unidos su seguimiento está de moda, en España cada vez nos alejamos más de ella. Una de las formas de volver a la senda de nuestros abuelos, es fomentar el consumo de aceite de oliva en lugar de otras grasas como el aceite de girasol, palma, o de otro tipo de semillas como el maíz. Pero no podemos olvidarnos de los beneficios directos (apoyados en contrastados estudios científicos del prestigioso Olive Wellness Institute ), que destacamos a continuación:

  •  Descenso de los niveles del llamado colesterol malo (LDL) gracias a su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, destacando el ácido oléico. ¡Sólo con dos cucharadas al día!
  • Endurece los huesos previniendo la osteoporosis.
  • Protección cardiovascular gracias a su alto contenido en antioxidantes.
  • Propiedades anticancerígenas, destacando el cáncer de mama.
  • Previene el envejecimiento gracias a su alto contenido en polifenoles, que son antioxidantes naturales.
  • Regenera las células intestinales.
  • Previene infartos cerebrales, al consumirse regularmente aceite de oliva.
  • Fortalece el pelo y regenera la piel.

 

Por economía, creación de empleo y mantenimiento de la vida rural

A nadie le puede sorprender hoy en día, que el aceite de oliva sea uno de los pilares económicos de España. Tal y como aparece en todos los datos de exportaciones, así como en el número de empleos directos e indirectos que genera, el cultivo, la molturación y transformación en aceite, la venta y distribución, así como su venta a otros países, son una fuente de riqueza para nada despreciable.

Al consumir esta grasa, colaboras con la economía y generación de empleo. Y mucho más aún si también compras aceites “premium” o “gourmet”, debido a que generan un mayor valor añadido. Además favorecerás el mantenimiento de la vida rural.  Muchas poblaciones viven casi exclusivamente del olivo y de la obtención de aceite, facilitando así el que esos trabajadores puedan llevar a cabo un proyecto personal de futuro en su localidad. Se evita así la despoblación de nuestros pueblos y nuestros campos.

 

Por ecología y lucha contra el cambio climático 

Un dato: en producir 1 litro de aceite de oliva virgen/virgen extra se emiten 1.5kg. de CO2 a la atmósfera. Pero el cultivo para esa cantidad de aceite producido puede fijar 11.5 kgs. de CO2 en el suelo. Conclusión: balance positivo de 10kgs. de CO2 fijado por el cultivo. ¡Otro aliado para luchar contra el “cambio climático”! El siguiente vídeo del “Consejo Oleícola Internacional”, te lo deja claro.

Por respeto al trabajo bien hecho, al esfuerzo y a las ganas de mejorar de los productores

Es muy difícil romper moldes, dejar atrás las formas de hacer las cosas que se han seguido durante muchos años, innovar, y sobre todo arriesgar. Doy la enhorabuena a todos aquellos y aquellas que…:

  • Recolectan la aceituna con mimo (como si fuesen melocotones, jeje). Sin recogerla del suelo, e incluso en algunos casos en horario nocturno para evitar que, si el otoño es muy cálido, se deteriore el fruto.
  • Necesitan coger 8, 9, 10 kgs. de aceituna para obtener un solo litro de aceite ya que la aceituna aún está verde. (Cuando está madura solo hacen falta 5 kgs.).
  • Transportan el fruto sin que se deteriore y empiece a fermentarse.
  • Controlan la temperatura de batido, sin que se superen los 27ºC.
  • Filtran el zumo de aceituna para que no queden impurezas.
  • Se preocupan por utilizar un formato opaco, de cristal o lata, con un diseño atractivo y con un buen etiquetado.

Es decir, por la máxima calidad. Y esta calidad y esfuerzo tiene un precio, se merece un precio, que hay que pagar. Esto se llama dignificar el trabajo bien hecho. ¡Ánimo y a seguir así!

 

Esperamos que este post te haya servido para que, la próxima vez no te asustes por pagar 10 euros en medio litro de aceite de oliva virgen extra. Que no te parezca una barbaridad gastarte esa cantidad, cuando otro tipo diferente de menor calidad, te puede costar 4 ó 5 euros el litro, pero que ni de lejos te va a aportar todo lo explicado. Desde aquí, por supuesto, no pretendemos decirte lo que tienes que hacer, pero sí, darte toda la información posible para que elijas en consecuencia.

Tuya es la elección.