¿Qué es “Dando la Vara”?

¿Por qué este nombre?, ¿cómo surge la idea?, ¿qué pretende? “Dando la Vara” va a ser mi pequeño piso de alquiler en la red. Desde aquí, os contaré cositas relacionadas con el mundo del “Aceite de Oliva Virgen Extra”, un mundo que abarca muchas más cosas, no solo el aceite. Pero todo esto desde un prisma diferente a los habituales espacios que tratan este apasionante tema. Yo lo haré desde el humor, el descaro, la informalidad, utilizando un lenguaje diferente y sobre todo divertido, pero al mismo tiempo con todo el rigor que me sea posible. La ilusión…no se negocia.

¿Por qué este nombre?

“A buen entendedor…”

¡Por dos razones! La primera, lo he elegido para dar una muestra de cariño a los agricultores, a los cooperativistas y dueños de molinos, a los jornaleros; en general a la gente del campo. A todos vosotros debemos dar las gracias por hacernos disfrutar de este fruto único.

Y la segunda… pues sí, desde este rinconcito voy a intentar “darte la vara” todo lo que pueda o todo lo que tú quieras. Sí, no te imaginas qué cruz te ha caído conmigo. Todo sea por nuestro aceite. Bueno, el nuestro o el que sea; mientras que esté rico…

¿Cómo surge la idea?

La bombilla se enciende con un ¡¡Basta ya!!, con un ¡¡No puede ser!! Que algo que nos rodea por todos lados, que está ahí al lado, junto a nuestras ventanas, sea un extraño o un desconocido, no puede ser. Que lo tratemos como cuando alguien llama a nuestra puerta y miramos desconfiados por la mirilla, no puede ser. Y, ¿sabéis por qué no? Porque esos aceites que llevan llamando mucho tiempo a nuestra puerta, son increíbles: son generosos, agradecidos, tienen buena presencia, y sobre todo… son de fiar.

Generosos, ya que aportan a la salud beneficios científicamente probados, y que además estimulan la capacidad sensorial de nuestro organismo.

Agradecidos, al hacer que el mundo rural y su gente cobren vida, se suelten la coleta, se reivindiquen, tengan la opción de trabajar en su pueblo y aspirar a un futuro digno.

Buena presencia, sea por el sabor que ofrece por sí mismo o acompañando a cualquier plato, o cómo no, con un simple trozo de pan.

De fiar; nunca dudes en abrirle la puerta de tu casa, invítalo a desayunar, a comer, a cenar e incluso a vivir con vosotros. No le hará falta ninguna habitación con vistas, ni colchón de látex, ni conexión a internet; solamente un pequeño hueco en la alacena de la cocina. Cuando lo conozcáis bien, será uno más de la familia…

¿Qué pretende?

El único propósito, pues que te decidas a abrir una botella de cristal de un Aceite de Oliva Virgen Extra de calidad. Que no pase un solo día más sin que conozcas sus bondades. Que tú decidas los momentos del día que creas oportuno y dejes a un lado la “eterna” garrafa multiusos de cinco  litros que nunca se acaba…por lo siguiente:

Te propongo que, una vez que hayas hecho esto, abras la botella y respires su contenido, que lo pruebes con sosiego y tranquilidad, que es como se hacen las cosas importantes y gustosas de la vida. Y esto lo es. Te transportarás, y no es broma, a una campiña florida, al frescor de cualquier sierra o a la paz de la falda de una montaña. Sí, todo eso está dentro de una botella de un buen AOVE.

Una vez que lo descubras, ya no habrá vuelta atrás, tu envase de cinco litros ya no será multiusos, y dejarás de poner cara de asombro cuando te digo que me he gastado diez euros o más en medio litro de aceite; serán tus sentidos los que te lo impedirán y tendrás la necesidad de seguir experimentando, o al menos le darás el valor que tiene a lo que has probado. Te preguntarás, ¿cómo puedo sentir, percibir tantas cosas con una mera olfacción o con un simple sorbo? Es la magia de la Naturaleza: Cuando se le respeta y se le mima, siempre responde, generosa.



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